
Un insigne strip-tease moral.
La marcha de la
estupidez
Olavo de Carvalho
Mídia sem máscara, Año 1, Nº 2, 24 Agosto 2002
Periodistas,
en conversaciones gremiales, muestran su verdadera cara
La caca es ésta:
Comentarios de los miembros
del club a la entrevista de Maria Inês de Carvalho a Sandro Guidalli, publicada
en el site Comunique-se.
Con algunas admirables excepciones, el gremio
de los editores, secretarios de redacción, etc., en una palabra, el colectivo
que manda en los periódicos, es comunista, fanático, rencoroso e intolerante.
No tiene la menor conciencia de ética profesional y usa el periodismo sólo como
instrumento de propaganda izquierdista, sin escrúpulos de ninguna especie.
Ante noticias que contradigan sus opiniones y
preferencias, desprecia y abomina la primera obligación del periodismo, que es
comprobar y averiguar antes de afirmar o desmentir.
Rechaza a
priori como abominable actitud "fascista" cualquier noticia que
perjudique la imagen de Cuba, de la OLP o de las Farc, no sólo eximiéndose de investigarla
sino sintiéndose mortalmente insultado ante la menor sugerencia de que debería
hacerlo.
Manteniendo una ascética distancia de toda
lectura que pueda perturbar la certeza de sus convicciones, no admite que nadie
tenga acceso a ese género de escritos, hace lo posible y lo imposible para que
no lleguen a conocimiento del público y utiliza su propia ignorancia de los
mismos como prueba irrefutable de que todo lo que dicen es falso.
Lo máximo de derechismo que está dispuesto a
tolerar, sólo temporalmente y dispuesto a eliminarlo en la primera oportunidad,
es el tucanado (el PSDB). Aunque éste haya institucionalizado las recompensas a
los terroristas de los años 70 con subvenciones estatales, la educación
marxista en los colegios, el despido sumario de toda persona acusada de tortura
(con o sin pruebas), la venganza sistemática de la vieja izquierda contra las
Fuerzas Armadas y, last not least, el
generoso apoyo financiero oficial a una organización revolucionaria que ni siquiera
está registrada legalmente -- haciendo por tanto más por el avance de la causa
revolucionaria de lo que hizo el mismísimo João Goulart --, la clase de los
zares de los medios de comunicación aún no considera al tucanado lo
suficientemente izquierdista y por eso lo cataloga como de "derecha".
En todas las revoluciones, la facción vencedora, apenas sube al poder,
substituye las disensiones que existían en el régimen anterior entre ella y los
demás partidos por sus propias disensiones internas. Brasil, en ese sentido, ha
pasado por una revolución incruenta a lo largo de las últimas décadas, de modo
que la izquierda triunfante, habiendo eliminado del escenario político todas
las corrientes de la derecha, ofrece como substitutivo su propia ala derecha,
exactamente como en Rusia, donde, extinguidos los partidos zaristas, el ala
menchevique de los revolucionarios pasó a ocupar la derecha del espectro
político. Lo extraordinario de la situación brasileña es que casi todos los
agentes de la izquierda que intentan legitimar la nueva situación – entre los
que los periodistas ocupan un lugar preminente -- son perfectamente
inconscientes del cambio que ellos mismos han propiciado en el panorama
político nacional y, al referirse al tucanado como "derecha",
arrojando por tanto toda derecha verdadera al limbo de lo prohibido o de lo
inexistente, son perfectamente sinceros e incluso se ven a sí mismos como la auténtica
oposición de la izquierda en lucha contra reaccionarios y conservadores de
marca mayor. Esa mezcla de inconsciencia, de hipocresía, de estupidez y de mala
fe se ha convertido en la "ética" dominante en nuestro periodismo,
que basándose en esa mentira fundamental puede incluso decir la verdad de vez
en cuando, pero en general se aparta de ella necesariamente y como que por
automatismo.
Peor aún: Uno de los elementos primordiales de
la revolución cultural gramsciana es precisamente ese lento e inexorable
desplazamiento de todo el eje de referencia de los debates públicos hacia la
izquierda, con el fin de reducir el margen de derechismo posible y, poco a
poco, sustituir la derecha genuina por la facción derecha de la izquierda (¿o
por algún fanatismo rabioso estereotipado y fácil de desacreditar?). El proceso
debe ser llevado a cabo de manera tácita y, si alguien lo denuncia, negado con
vehemencia. Las cosas tienen que pasar como si no estuviesen pasando. Los
disconformes y recalcitrantes, más que censurados, son arrojados al limbo de la
inexistencia y se vuelven tan desfasados que parecen chiflados. Lo que pasa es
que, en el estratega gramsciano, ese proceso es consciente y su aplicación es
una compleja obra de ingeniería. La mayoría de nuestros periodistas, en cambio,
no está constituida por estrategas gramscianos sino por pura tropa de línea,
sin formación marxista seria. De ahí resulta que la aplicación de la fórmula
gramsciana se realiza en ellos por puro automatismo, sin una clara conciencia
de que se trata de una fórmula y de una estrategia. Al contrario: acostumbrados
a proceder así, desconociendo otras posibilidades con las que podrían cotejar críticamente
las normas habituales en las que fundamentan su conducta profesional, creen
sencillamente que están practicando un periodismo honesto, la única forma de
periodismo honesto posible. Dicho de otro modo: lo que en el estratega
gramsciano es una "técnica", se ha transformado en ellos en una
"ética". El estratega, cuando miente, sabe que miente y con qué
finalidad miente. Calcula el alcance de su mentira, el modo más inteligente de
usarla, el momento más apropiado para ponerla en circulación y la hora exacta
de deshacerse de ella, atribuyéndola retroactivamente al enemigo. Ellos, en
cambio, no. Ellos mienten naturalmente, puesto que ya no son capaces de
distinguir la mentira de la verdad.
Son esas las personas que, dominando las
redacciones, crean la opinión de la población e incluso de las elites
gobernantes.
Si hubiese dicho estas cosas unas semanas
atrás, tendría que haberlas demostrado por acumulación de pruebas; precisamente
para eso he creado MÍDIA SEM MÁSCARA.
Al hacerlo, no esperaba conseguir credibilidad para esas afirmaciones sino a
largo plazo, a medida que se amontonasen los casos y los documentos.
La rauda intervención de representantes de la
clase mencionada, sin embargo, ha abreviado mis esfuerzos. Ellos mismos se han
encargado de decir lo que piensan y, haciéndolo, se han quitado sus máscaras.
Han demostrado que son exactamente como los he descrito.
Es cierto que lo han hecho en un forum
gremial, lejos de los ojos del público general, donde la inscripción requiere
pruebas de que el interesado es periodista o estudiante de periodismo, para que
la conversación no llegue a conocimiento de los lectores ajenos al gremio.
Allí, protegidos de miradas críticas, han
mostrado cuál es la verdadera "ética" que los inspira: la ética
leninista de la mentira a cualquier precio, de la difamación cínica y del total
desprecio por la investigación de los hechos.
Allí, pueden destruir reputaciones a placer,
libres de la fiscalización de un público no comprometido con sus prejuicios y
odios grupales.
Realizada en esas condiciones, la difamación
es aún más eficaz y certera: en vez de diluirse entre lectores diversos, de
creencias y opiniones variadas, se dirige directamente a un público
predispuesto a aceptarla.
Los lectores tienen que conocer el tenor de las
conversaciones que tienen entre sí esos manipuladores, con las que traman la
ocultación de los hechos, la distorsión ideológica de las noticias y la
completa sujeción del periodismo nacional a los cánones de la moral leninista.
Claro que muchas de esas criaturas no son
militantes de ningún partido y que ni siquiera tienen la conciencia de ser
comunistas. Lo que pasa es que la doctrina marxista en la que han sido formados
desde el parvulario se ha grabado tan profundamente en sus cerebros, que ya no
la ven como doctrina, como una doctrina entre otras, sino como la realidad
misma, como la verdad pura y simple, fuera de la cual sólo existe el mal, el
fascismo y la propaganda imperialista.
Por eso, cuando ven que es refutada, sienten
la sincera indignación del hombre que, creyendo estar con los pies en el suelo,
firmemente instalado en la realidad, se siente ofendido en su dignidad
intelectual cuando ve proclamar alguna novedad que, precisamente por serle
desconocida, le parece absurda, insultante, intolerable.
¿Escabechina de blancos en Sudáfrica?
¡Propaganda fascista! ¿Fidel colaborando con el narcotráfico? ¡Mentira podrida!
¿Matanza de católicos en China? ¡Patraña imperialista! ¿Inminente invasión de
Taiwan? ¡Campaña alarmista de la CIA!
Y así dale que te pego.
Averiguar, estudiar, verificar por sí mismos, es
una hipótesis impensable, cuando lo que está en juego son certezas básicas
sobre las que se ha construido una vida, una carrera, una reputación y, sobre
todo, un círculo de amigos. Sí, quienquiera que admitiese esa hipótesis,
incluso sólo durante unos minutos, vería las caras de asco y desprecio a su
alrededor, sentiría el peso del rechazo y el pavor de la soledad.
Por eso, al sentir brotar dentro de sí un principio
de duda, el individuo la reprime con vigor, reafirmando al unísono con sus
compañeros las certezas básicas que han cimentado el espíritu de camarilla, la
solidaridad del grupo.
No hay que ser un militante, ni mucho menos un
miembro de la elite dirigente del proceso, para reaccionar así. Al contrario:
hay que ser tropa de línea, idiota útil, ferviente seguidor de instrucciones
que el sujeto ni sabe de dónde han venido y que por eso ya no suenan a sus
oídos como instrucciones, sino como una obligación espontánea que sube
directamente de su corazón. De este modo un simple cretino se transforma, sin
darse cuenta en un practicante de la ética leninista. Pido al lector que
examine atentamente las reacciones documentadas que vienen a continuación,
publicadas en el site Comunique-se
como respuesta a la entrevista de Maria Inês de Carvalho a Sandro Guidalli sobre MÍDIA
SEM MÁSCARA, y que verifique con sus propios ojos hasta qué punto encajan
perfectamente en las reglas de la retórica de Lenin, que él mismo definía como
un lenguaje destinado a "suscitar en el lector el odio, la aversión y el
desprecio [al enemigo]; calculado no para convencer, sino para deshacer las
filas del oponente; no para corregir sus errores, sino para destruirlo".
Tal es el espíritu que ha provocado las siguientes
reacciones documentadas. No es imposible que, viendo sus conversaciones
reproducidas en este site, sus
firmantes se sientan desnudados ante el público e intenten, por todos los
medios legales e ilegales, retirarlas de la red, porque saben que ahí se han
mostrado tal como son realmente - y eso es lo último que desean que llegue a
conocimiento del público. Por eso, pido a los lectores que las copien y se las envíen
a cuantas personas puedan, antes de que la censura prevalezca.
Como conclusión, digo que entregar órganos de
los medios de comunicación a la responsabilidad de criaturas imbuidas de la
mentalidad aquí ilustrada es más que error: es un crimen.
Arnaldo Comin [13/08/2002 -
19:07] (Reportero-Valor Econômico)
Sólo para información de todos: ese site
es tan bueno, pero tan bueno, que he enviado el link para que sea valorado por el personal del Cocadaboa.com. Si
alguien no conoce ese site,
compruebe: creo que son los mejores críticos del Brasil de hoy y ciertamente
pondrán punto final a toda esa discusión. Sandro, ahora aguardamos ansiosamente
tu próximo "artículo" o "entrevista". Es siempre una
lectura enriquecedora...
Claudio Dantas [13/08/2002 -
18:16] (Profesional Contratado) Me parece importante discutir nuevas
iniciativas y MSM debe aprovechar este día para registrar un record de accesos,
ya que eso no se repetirá mañana y después, y después... caerá en el olvido.
Una pregunta. ¿Los colaboradores siguen la línea editorial? Otra: ¿Los editores
usan capirote blanco? Una más: ¿Hay entre ellos alguno del grupo parlamentario
ruralista?
Milton Abrucio Junior [13/08/2002 - 18:12] (Outros-Grupo Telefônica - SP) ¡Caray! Sabía
que Comunique-se acabaría promoviendo
una gran boda. Primero las burradas del Sr. Guidalli, que sigue entrevistando
al Coronel Brilhante Ulstra, después centra para Doña Graça "Acuérdense de
Cuba" Salgueiro; todos hablan de Olavo Carvalho... Diego Casagrande ha
dejado de dárselas de mero opositor de Olívio Dutra para asumir la causa del
grupo de la derecha kafkiana. La misma Época
que lanzó a Olavón en los medios de comunicación ahora es triturada por osar
decir que hubo tortura en el Dops. Pues muy bien: ¿Prensa izquierdista? Media Watch a ellos. Ahora sólo falta fundar un partido político, ya que
con ACM, Collor, Maluf, Barbalho, Enéas, Brasil está realmente muy mal
representado en cuestión de derechas. Guidalli puede salir para el gobierno de
Rio, Olavón va de verdad para presidente, Graça se queda con Pernambuco, Diego
con Rio Grande y Martim se queda de comodín: acepta todo lo que le echen.
Todavía se puede rescatar del pijama a Nini (¿o será que es de izquierdas?) En
fin, Comunique-se ha hecho historia.
¡Felicidades!
Cacá Amadei [13/08/2002 - 18:00]
(Redactor-Rede Mulher - SP) Comin,
iba a pasar de largo por el site pero me convenciste de que echase una
ojeada... impresionante la cantidad de basura reunida. Desde que murió Plínio
de Oliveira, el que fundó aquella excrecencia asquerosa llamada TFP, esos tipos
estaban medio escondidos. Ahora intentan volver teniendo como divulgador mayor
al ilustre columnista de Comunique-se.
Podían al menos haber creado un site
más interesante...
Cacá Amadei [13/08/2002 -
17:46] (Redactor-Rede Mulher - SP)
Ahí está: un site apropiado para que Guidalli
vaya desgranando sus bobadas fascistas... "¿prensa izquierdista" ? me
da risa...
Arnaldo Comin [13/08/2002 -
17:31] (Reportero-Valor Econômico) Lo
mejor de Mídia Sem Máscara V. El site tiene hasta una tal Milla Kette, "articulista"
que dice haber votado en Bush en el 2000. ¡¡¡¡Por fin alguien admite eso en
público!!!! Aparentemente brasileña, la moza teje una larga letanía para
denunciar los ataques de la prensa comunista contra Mr. W. Bush. ¡Esta vez no
reproduzco ningún trozo porque el texto de la moza es terriblemente pesado!
Arnaldo Comin [13/08/2002 -
17:17] (Reportero-Valor Econômico) Lo
mejor de Mídia Sem Máscara IV. Una
del "editorialista". ¡Caray, cuánto rencor en ese corazoncito!
"Periodismo, en el Brasil de hoy, es prostitución. Prostitución de
palabras y escritos al servicio de la alianza siniestra entre el oportunismo
cobarde de las empresas y la ambición política insana de los propagandistas y
militantes revolucionarios travestidos de periodistas. Alianza del izquierdismo
ganancioso con el izquierdismo furioso."
Arnaldo Comin [13/08/2002 -
17:13] (Reportero-Valor Econômico) Lo
mejor de Mídia Sem Máscara III. De
otro "articulista", título y canela fina: "Los números de la intifada:
¿dónde está el genocidio?" - "Proporcionalmente, mueren más civiles
israelitas que palestinos" Conclusión del artículo: "...Los
israelitas no han perpetrado ningún
genocidio, sólo han salido ganando en el combate". ¡¡¡¡Me está encantando
ese site!!!!
Arnaldo Comin [13/08/2002 - 17:07]
(Reportero-Valor Econômico) Lo mejor
de Mídia Sem Máscara II. Conclusiones
de un "articulista", después de una larga disertación sobre los
mensajes ocultos que los dibujos animados de hoy transmiten a los niños. A
destacar la tolerancia del autor con las minorías: ".....O sea, el fin de
semana o a diario, después del colegio, donde desde sus primeros años aprenden
que sus padres, a causa del sucio dinero que ganan con su trabajo indigno que
les permite ser de la clase media, son culpables de la opresión y de la miseria
de sus compatriotas más pobres, que el bandido que asalta al conductor es
víctima de la injusticia social, que todo rico quiere su mal, que hablar de
Dios es algo impropio, nuestros niños no dejan un solo instante de aprender que
lo “guay” es ser perdedor, pillo, perezoso, retrasado, marica o tortillera, y
exponer y contemplar todas las
bajezas humanas."
Arnaldo Comin [13/08/2002 -
17:02] (Reportero-Valor Econômico) Lo
mejor de Mídia Sem Máscara I. ¡Cielos,
acabo de entrar en el site. ¡Es
sensacional! Ved la primera perla: "....una vez más el lector brasileño
pierde la oportunidad de saber que desde 1994 son víctimas de tortura y de
asesinato sistemáticos los granjeros blancos de Sudáfrica. Cerca de mil cien
personas han sido ya asesinadas, incluso niños, mujeres y ancianos. Las
familias de los granjeros africaners
constituyen uno de los grupos más perseguidos del mundo (264 personas
asesinadas de cada 100.000). A pesar de todo, es general el silencio sobre este
asunto. Tal vez porque ofende la etiqueta de lo políticamente correcto la
constatación de que los autores de la tragedia son negros imbuidos del más
sangriento odio racial".
Arnaldo Comin [13/08/2002 -
16:48] (Reportero-Valor Econômico) Jajajajaja,
me ha encantado un trozo de la entrevista con la "editora-jefe". Predicaba
contra la publicidad en el site, a
menos que sea realmente necesaria: "Preferiremos corromperlo a
extinguirlo". Jo, cualquier semejanza con la derecha brasileña es mera
coincidencia. Por otro lado, si no consiguen patrocinador y el esquema sigue
costeado por la familia, con suerte tendremos en este mundo una familia más de
fascistas arruinada. ¡Qué bien!
Marcos Lavieri [13/08/2002 -
16:45] (Editor-Brasil Online - SP) Lo
que faltaba: en un momento en que estamos quitando la máscara al tal
"mercado", tenemos que oír una letanía defendiendo el libre mercado y
otros ideales de gente interesada en mantener la desigualdad que reina por aquí.
Qué horror, qué horror.
Cláudio Luís de
Souza [13/08/2002 - 16:45] (Editor-Asistente - Agora São Paulo) Me-ha-en-can-ta-do ese título: "Mocos, bobos,
traseros rojos - Nuestros niños no dejan un solo instante de aprender que lo
“guay” es ser perdedor, pillo, perezoso, retrasado, marica o tortillera, y exponer
y observar todas las bajezas humanas." Nada prejuiciosa... En fin, los
comunistas Roberto Marinho, Otávio Frias de Oliveira y otros ciertamente deben
estar poniendo en acción la policía secreta del PT (dirigida por Hélio Bicudo)
para lanzar a toda esa panda de subversivos al potro del Dops del B. Hablando
en serio: pase que Comunique-se deje
sitio a la extrema-derecha, por más abominable que eso sea. Pero sugiero que el
site tenga la decencia de contratar a
alguien de extrema-izquierda para compensar.
Marcos Lavieri [13/08/2002 - 16:44]
(Editor-Brasil Online - SP) ¿Prensa
dominada por la izquierda? ¿Qué Brasil es ése? Lo que yo conozco son unos
medios de comunicación que se arrodillan a los pies del rollo liberal de un
izquierdista arrepentido, conocido como FHC, que gobierna en coalición con el
PFL y otros congéneres.
Pedro
Kutney Evangelinellis [13/08/2002 - 16:17] (Editor-Asistente - Valor Econômico) Una vez más ese
presunto periodista/columnista brinda a los lectores de Comunique-se lo mejor de la basura fascista-liberal que, en contra
de lo que tanto le gusta decir, está impregnada en varias mentes del país, como
la suya misma. Es que el tipo parece en realidad estar colado por la derecha
TFP, debe encender velas al General Médici y ve comunistas/socialistas en todas
partes. Menos mal que tiene la importancia que merece: ninguna.